En orden de aparición

SANDRA GAMARRA (Lima, 1972)
Del 19 de enero al 20 de febrero de 2010

En Orden de Aparición alude a la manera usual en que se presentan los personajes en los créditos de una película, donde parece aleatorio un orden que está determinado por una narración. Así mismo, las noticias en la prensa, las novedades en la web, las obras en una exposición responden a un orden al cual no siempre tenemos acceso.
El arte es un compuesto más del flujo de información incesante en nuestras sociedades. Se podría pensar que el espacio ¨propio¨ desde donde ver, experimentar, y reflexionar, el arte ya no tiene lugar.
Estamos, además, por la labor de borrar esos límites y hacer del arte una vivencia cada vez más cercana y como tal, expuesta a ese flujo que crece y avanza, llevándose consigo los límites, modificándolos constantemente.
En un panorama como éste, ¿Dónde se encuentran los espacios de reflexión y de crítica? En un momento donde buscamos una mayor implicación del espectador con la obra, olvidamos a caso que esa implicación, esa intervención del espectador, no se da sólo frente a la obra, sino tal vez, justamente en esos espacios de reflexión. O es que hemos dado por hecho que no existe un después de la experiencia, que los espacios de tránsito están totalmente perdidos, que la inmediatez es la única alternativa.
En Orden de Aparición consta de un tejido de 3 proyectos en donde la pintura es el hilo conductor para presentar posibles momentos de este panorama.
La información difundida en masa irradia un halo de verdad entre los que la comparten, aunque sepamos que es producto de una selección que implica siempre un descarte.
Este flujo además, pareciera llegar de una manera aleatoria y desordenada, y aunque en teoría el orden de los sumandos no debería alterar el producto, en un sistema en el que la información no es procesada sino solo almacenada, este orden puede determinar su significado.
Con las imágenes de prensa y su doble reflejadas en pintura se rompe este orden y se reorganiza su lectura. Se intenta señalar los usos, coincidencias y estrategias que subyacen en éstas dentro de su multiplicidad. Al despojarlas del texto que las ilustraban, las imagenes de prensa (incluyendo reproducciones sobre el arte) se organizaron por sí solas; en donde la iconofilia, la iconoclastia, el drama, el bodegón, la imagen mediada, el retrato, la duplicidad, el espectador, el reflejo o la contraluz aparecieron como temáticas.
Los criterios de selección delimitan niveles de profundidad en la imagen de prensa y permiten trabajarla de forma casi escultórica, es decir, la aparición de su doble crea un espacio temporal y espacial desde donde la podemos volver a mirar.